Realmente nunca creí que fuera a hablar de este tema en el blog, pero las vueltas que da la vida... Es un tema grave, sí, pero resulta que sigue siendo una práctica mucho más común de lo que me creía.
Hoy, Kei
Resulta que uno de los chicos con los que empezó a trabajar (que pasaron toda la fase de "educación" juntos, ya hablaré sobre este tema en otra entrada) se ha suicidado. No sabe bien si ha sido hoy o fue ayer por la noche, ni tampoco sabe como ha pasado.
Un chico de 26 años.
Mañana irá a Fukushima, que es la ciudad natal del chico, a presentar sus respetos. Supongo que con más gente de la empresa.
La verdad es que es un golpe más duro de lo que te esperas. Saber que una persona que a compartido tantas cosas contigo ha decidido quitarse la vida... No me lo imagino y me alegro de no haberlo vivido y espero no hacerlo.
En su día, cuando conocí a Kotone (mi primera amiga japonesa) en Alemania, ya le pregunté sobre el tema, porque es uno de los motivos por los que Japón destaca sobre el resto de paises: el suicidio por causas laborales, principalmente.
Me comentó que cuando estaba en el instituto, el padre de una de sus compañeras de clase se suicidó porque su empresa había quebrado. Creo recordar que no era el único caso que me mencionó, pero desde luego fue el que más me chocó. Una adolescente, con su madre, teniendo que encarar lo que el orgullo del padre no le permitía...
No soy nadie para juzgar las decisiones de los demás, pero no quiero ni pensar lo que sentirá la gente que se queda atrás.
Bueno, sólo quería desahogarme un poco. La idea de que el suicidio sea algo tan común aquí me ha calado
Espero no tener que hacer una segunda entrada de este tema :'(
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